Un certificado electrónico permite acreditar tu identidad en Internet y realizar gestiones en sedes que lo admiten. Si “no funciona”, la causa puede estar en su instalación, el almacén que consulta el navegador, la ausencia de clave privada o los requisitos de una sede concreta.
¿Qué problema tienes?
Comprueba esto en orden
- ¿Está instalado?Confirma en qué usuario y equipo se instaló.
- ¿Aparece en el sistema?Comprueba el almacén antes de mover archivos.
- ¿Aparece en el navegador?Chrome/Edge y Firefox pueden consultar almacenes distintos según el entorno.
- ¿Incluye la clave privada?Sin ella no puede usarse para firmar.
- ¿Lo acepta la sede?Una sede puede imponer requisitos propios.
Conceptos esenciales
Certificado
Es la parte que permite vincular una identidad con unas claves criptográficas. Para una persona usuaria, sirve para identificarse y, cuando el procedimiento lo permite, firmar electrónicamente.
Clave privada
Es la parte secreta que permite realizar la firma. No debe compartirse ni subirse a servicios de terceros. Una copia que no incluye la clave privada puede mostrar datos del certificado, pero no permite firmar.
P12 y PFX
Son extensiones habituales de una copia de seguridad que puede contener el certificado y su clave privada. Deben protegerse con contraseña y custodiarse como información sensible.
CER
Suele contener la parte pública del certificado, no la clave privada. La Agencia Tributaria advierte que una copia .cer no contiene la información personal necesaria para firmar trámites que requieren identificación.
Almacén de certificados
Es el lugar donde el sistema o el navegador busca los certificados disponibles. No siempre todos los navegadores consultan el mismo almacén; por eso un certificado puede aparecer en uno y faltar en otro.
Si el problema aparece al abrir AutoFirma
Si el certificado aparece antes de firmar pero la sede no consigue comunicarse con AutoFirma, continúa con el diagnóstico de conexión entre navegador y AutoFirma.